El Sindicatos de Topos Mineros (STM) inició sus actividades tras los conflictos laborales de animales subterráneos y alimañas rastreras del 59, donde la monarquía se lombrices de tierra pretendía poner a todos los seres subterráneos a cavar túneles para ellos, sin dar sueldo ni prestaciones, con base en su superioridad de anélidos.
Las primeras revueltas surgieron en las colonias de hormigas, pero fueron suprimidas con violencia. Sin embargo, la tensión y posibilidad de represión, no desanimó a los topos mineros que organizaron el paro laboral más duradero del mundo subterráneo hasta la fecha.
Dada su organización y tendencia a comer lombrices, los topos ganaron derechos laborales para todas las criaturas bajo tierra. Fue entonces que crearon al STM, el cual se dividió en 88 secciones, cada una orientada a uno de los ochenta y ocho trabajos que los topos pueden hacer mejor que cualquier otro animal.
Mucho se ha dicho del sindicato. Malos manejos y casos de corrupción han disuelto algunas de las secciones. Claro ejemplo es la desaparición de la sección 13 tras el escándalo del monopolio de raíces masticables, y la caída de la sección 49 por la persecución del Comité de Jardineros Molestos (CJM).
Pero a pesar de todo, la sección 57 siempre ha mantenido su prestigio; y su trabajo es tan valorado como el primer día.
La sección 57 es la encargada de cavar los agujeros de los campos de golf. La precisión en estos es indispensable para un buen juego, y si no fuera por ellos, éste gran deporte hubiese desaparecido. Si no fuera por la sección 57 y su ardua labor, muchos golfistas, jardineros y comentaristas deportivos estarían sin trabajo.
Por su gran aporte a la sociedad, no es raro ni criticable que el presupuesto para la educación del reino subterráneo haya sido reducido 16%. Todo sea para dar más recursos a esta heroica sección.
*Dulcamara Inc. no se responsabiliza por el contenido ideológico de este post. Los topos nos pagaron por ponerlo, y como amamos el dinero, dijimos que sí.
