Abigail Peetyblossom y un cuarteto de flores.
¿Están buscando el regalo perfecto, un detalle original, elegante e irresistible? ¿Piensan que las flores son anticuadas y la música muy costosa? ¿Qué le parecería tener ambas cosas por el fabuloso precio de $9.99? Dulcamara Inc. trae para ustedes: Flores Musicales.
Las Flores Musicales son flores 100% naturales, cultivadas con cariño para interpretar la música más bella al tiempo que despiden un delicioso aroma. Su creadora, Abigail Peetyblossom, ganó el premio Mendel a la mejor hibridación genética accidental.
Abigail era una maestra de música para quien los clásicos lo eran todo. Nada disfrutaba más que enseñar a sus alumnos la magia en los arpegios de Chopin y la fuerza en las notas de Bach. Al cumplir los ochenta años, Abigail fue obligada al retiro; fue un golpe terrible. Las clases de música eran su vida, y ahora, confinada en casa, tuvo que buscarse otro pasatiempo.
Intentó con la cocina pero sus platillos sabían a aserrín, probó con el tejido pero a sus suéteres siempre les sobraban mangas. Quiso cultivar hortalizas en su ventana pero las semillas jamás germinaron. Aquellas actividades no le apasionaban, y por eso el rotundo fracaso.
Cierto día, Abigail entró en una profunda depresión. La vida y su pasado ya no significaban nada, así que con lágrimas en los ojos rompió todas sus partituras de los grandes maestros y arrojó los pedazos por la ventana.
Pasaron meses lluviosos y Abigail seguía muy triste. No fue hasta el primer día soleado de primavera que todo cambió. Abigail estaba sentada en el sofá cuando de pronto escuchó una sonata de Mozart. La música la reanimó, de inmediato se puso a buscar de dónde venía, revisó cada rincón de su apartamento pero nada. Al final se asomó por la ventana para ver si venía de afuera, y fue ahí que descubrió la flor.
De una de las macetas en la ventana había brotado una delicada flor dorada que entonaba delicadamente la sonata. Abigail la inspeccionaba con cuidado cuando de otra maceta surgió una segunda flor que se puso a tocar una marcha de Handel. Al parecer, cuando lanzó sus partituras meses antes, algunos trozos cayeron en las macetas, dando vida a unas hermosas flores con talentos musicales.
Abigail volvió a sonreír, compró más partituras y comenzó a cultivar flores que tocaran a Dvorak, Vivaldi, Wagner y Verdi. Como mujer inteligente, se puso en contacto con Dulcamara Inc. para iniciar un negocio de arte y floricultura. Actualmente, Abigail posee en invernadero donde siembra flores musicales y les da clases de música para que nunca desentonen.
Lleve a su vida música y belleza con Flores Musicales. Tenemos botones que conocen las obras maestras de la música clásica. Ya sea que les gusten las arias, las suites, los nocturnos, las fugas, las óperas o las sinfonías, tenemos una flor que les alegrará el día.
No espere más, y a partir de ahora regale Flores Musicales.
Póngase en contacto con Dulcamara Inc. para pedidos de mayoreo y menudeo.